Edgardo Flores Campbell, presidente del organismo, señaló que la muerte del servidor público representa una herida para las instituciones y un recordatorio de los riesgos que enfrentan quienes forman parte de las instituciones policíacas.
El presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad de Baja California, Edgardo Flores Campbell, expresó su consternación y lamentó la irreparable pérdida del agente de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, Rubén López Orduño, así como de su señora esposa, Anayeli Anaya Ávalos, quienes fueron privados de la vida la noche del pasado 26 de junio en el municipio de Mexicali.
“Nuestro voto solidario con sus familiares, amigos, compañeros de corporación y sus seres queridos, a quienes extendemos nuestras más sinceras condolencias ante este doloroso acontecimiento que enluta no solamente a una institución de seguridad, sino también a la sociedad bajacaliforniana”, declaró.
El presidente del organismo ciudadano, dijo que, la pérdida de un servidor público encargado de proteger a la ciudadanía representa una herida para las instituciones y un recordatorio de los riesgos que enfrentan diariamente quienes han decidido servir a Baja California desde las labores de seguridad pública.
Condenó enérgicamente este cobarde ataque e hizo un respetuoso llamado a las autoridades competentes para que las investigaciones se desarrollen con prontitud y total coordinación institucional, a fin de identificar, detener y llevar ante la justicia a los responsables.
“Desde el Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de Baja California reiteramos nuestro reconocimiento a las mujeres y hombres que diariamente arriesgan su integridad en el cumplimiento de su deber y refrendamos nuestro compromiso de continuar impulsando políticas públicas, mecanismos de participación ciudadana y acciones institucionales orientadas a fortalecer la seguridad, la justicia y la paz que tanto anhelamos en nuestro estado.
Descanse en paz el agente Rubén López Orduño y su señora esposa Anayeli Anaya Ávalos”, manifestó.







