Antonio Oseguera Cervantes pidió compasión a un juez de Estados Unidos ante su próxima sentencia por narcotráfico. A sus 68 años, argumenta que su deteriorado estado de salud podría impedirle sobrevivir a una condena.
Antonio Oseguera Cervantes, conocido como “Tony Montana” y hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), solicitó clemencia a la justicia de Estados Unidos mediante una carta personal en la que reconoce sus errores, expresa arrepentimiento y manifiesta su temor de morir en prisión, lejos de su familia.
El escrito fue presentado por su defensa ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Columbia, como parte del memorando previo a la audiencia de sentencia programada para el próximo 13 de noviembre.
A sus 68 años, Oseguera Cervantes enfrenta una condena por delitos relacionados con el narcotráfico y busca que el tribunal considere su edad, sus enfermedades crónicas y las condiciones de reclusión a las que ha estado sometido desde su llegada a territorio estadounidense.
“Lamento profundamente mis acciones y el daño que causaron. Sé que cometí errores graves y acepto la responsabilidad por ellos”, expresó en la carta dirigida al juez, de acuerdo con la documentación presentada por sus abogados.

En otro fragmento, el hermano del fundador del CJNG reconoció que su principal preocupación es no volver a convivir con sus seres queridos.
“Pronto cumpliré setenta años y padezco varias enfermedades crónicas. Uno de mis mayores temores es morir lejos de mi familia”, señaló.
Oseguera también solicitó que la sentencia le permita conservar alguna posibilidad de recuperar su libertad y regresar con sus familiares.
“Respetuosamente le pido al Tribunal compasión y misericordia. Si está dentro de la discreción del Tribunal, le pido que considere imponerme una sentencia que me dé la posibilidad de regresar con mi familia mientras todavía pueda formar parte de sus vidas”, añadió.
Su defensa pide una condena de 20 años
El abogado Frank A. Pérez, representante legal de Oseguera Cervantes, solicitó una pena de 240 meses de prisión, equivalentes a 20 años, al considerar que esta duración sería suficiente para cumplir con los objetivos de la legislación penal estadounidense.
De acuerdo con el memorando, el acusado enfrenta una pena mínima obligatoria de 15 años de prisión, derivada de dos cargos. Sin embargo, las directrices consultivas de sentencia contemplan la posibilidad de cadena perpetua.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, el Gobierno estadounidense se comprometió a no solicitar una condena superior a 30 años.
Por su parte, la Oficina de Libertad Condicional de Estados Unidos recomendó una pena total de 20 años, integrada por 180 meses correspondientes al primer cargo y otros 60 meses consecutivos por el segundo.
La defensa respaldó esta recomendación y argumentó que una sentencia mayor podría representar, en los hechos, una condena que el acusado no alcanzaría a cumplir con vida.
Enfermedades crónicas complican su situación
Uno de los principales argumentos presentados por los abogados es el deterioro de la salud de Oseguera Cervantes, quien, según el memorando, padece diversas enfermedades crónicas y progresivas.
Aunque los diagnósticos específicos fueron omitidos de la versión pública del documento, la defensa sostiene que sus condiciones médicas reducen considerablemente su esperanza de vida.
Los abogados consideran prácticamente imposible que sobreviva a una sentencia de 30 años y cuestionan que pueda completar incluso los 20 años recomendados por las autoridades penitenciarias.
También solicitaron que, independientemente de la condena impuesta, el tribunal recomiende su traslado a una instalación médica especializada del sistema federal penitenciario, como FMC Butner, FMC Rochester o MCFP Springfield.
Permanece bajo estrictas condiciones de aislamiento
El memorando también describe las condiciones de reclusión que enfrenta el hermano de El Mencho desde su llegada a Estados Unidos.
Oseguera Cervantes permanece bajo Medidas Administrativas Especiales, conocidas como SAM, en una instalación penitenciaria de Alexandria, Virginia.
Este régimen contempla restricciones extraordinarias en las comunicaciones, visitas familiares, correspondencia y contacto con otras personas privadas de la libertad.
La defensa sostiene que estas condiciones han agravado su situación personal y cita investigaciones sobre los efectos psicológicos del aislamiento prolongado.
Asimismo, argumenta que su condición de extranjero sujeto a una orden de retención migratoria limita su acceso a determinados programas penitenciarios y beneficios disponibles para otros internos.
El 13 de noviembre se definirá su futuro
La audiencia de sentencia está programada para el 13 de noviembre, fecha en la que el tribunal deberá valorar los argumentos de la defensa, las disposiciones legales aplicables y las recomendaciones presentadas durante el procedimiento.
Aunque los abogados buscan una condena de 20 años, la decisión corresponderá al juez federal, quien no está obligado a adoptar la recomendación de la Oficina de Libertad Condicional.
Para Antonio Oseguera Cervantes, el resultado será determinante: incluso una sentencia de dos décadas implicaría permanecer encarcelado hasta una edad cercana a los 90 años, si cumple íntegramente la pena.







