La próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) abre un nuevo escenario para la región Cali-Baja. Representantes del sector económico y empresarial analizaron los desafíos y oportunidades que enfrenta el corredor transfronterizo, destacando la necesidad de modernizar procesos regulatorios, fortalecer la infraestructura fronteriza y aprovechar el fenómeno del nearshoring para consolidar la competitividad de América del Norte.
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) comienza a ocupar un lugar prioritario en la agenda económica de la región fronteriza, donde organismos de promoción económica y representantes empresariales analizan los factores que podrían influir en el futuro de uno de los corredores comerciales más dinámicos de América del Norte.









Durante una reunión de la Comisión de Promoción de Desarrollo Económico e Industrial de Tijuana (DEITAC), se abordaron diversos temas relacionados con la próxima revisión del acuerdo comercial, considerada un proceso relevante para la competitividad regional y la integración económica entre los tres países.
Como parte de los trabajos de análisis, participó Kenia Zamarripa, vicepresidenta de Asuntos Públicos e Internacionales de la San Diego Regional Chamber of Commerce, quien expuso algunos de los aspectos que podrían resultar determinantes para la región Cali-Baja en el contexto de la revisión del tratado.
Entre los puntos señalados se encuentra la necesidad de avanzar hacia una mayor alineación regulatoria entre México, Estados Unidos y Canadá, con el objetivo de facilitar los procesos comerciales y reducir obstáculos administrativos que afectan el intercambio de bienes y servicios entre las tres naciones.
Asimismo, se destacó la importancia de impulsar la digitalización de los procesos relacionados con el comercio exterior, incluyendo la implementación de plataformas tecnológicas y esquemas de ventanilla única que permitan agilizar operaciones y fortalecer la eficiencia logística en los cruces fronterizos.
Otro de los temas abordados fue la necesidad de mantener e incrementar la inversión en infraestructura y tecnología en la frontera, considerando el crecimiento sostenido del comercio regional y la creciente demanda de movilidad de mercancías entre ambos lados de la frontera.
Durante la reunión también se analizó el contexto internacional que ha llevado a numerosas empresas a replantear sus cadenas globales de suministro. En este escenario, el fortalecimiento del bloque económico norteamericano aparece como una alternativa para reducir la dependencia de mercados asiáticos y aprovechar las oportunidades derivadas del nearshoring, fenómeno que ha incrementado el interés de inversionistas por establecer operaciones en regiones estratégicas como Baja California.
De acuerdo con la exposición presentada, la integración económica entre México, Estados Unidos y Canadá representa un factor clave para mantener la competitividad de la región frente a otros mercados internacionales, especialmente en sectores vinculados con manufactura avanzada, logística, innovación y tecnología.
Por su parte, el director ejecutivo de DEITAC, David Moreno Laveaga, indicó que el análisis de estos temas permite brindar mayor certeza a las empresas respecto al panorama económico que podría surgir a partir de la revisión del acuerdo comercial, particularmente para las organizaciones que participan en actividades de exportación e intercambio binacional.







