La gobernadora de Baja California sostuvo que la reunión relacionada con el tema de su visa fue organizada bajo engaños y negó haber compartido información reservada o haber comprometido intereses del país.
La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, aseguró que la grabación difundida recientemente sobre una presunta conversación con supuestos agentes de Estados Unidos corresponde a un encuentro que, según dijo, fue producto de un “montaje” organizado por el exgobernador Jaime Bonilla Valdez.
Durante su conferencia semanal, la mandataria estatal explicó que aceptó la reunión al considerar que se trataba de una gestión relacionada con la situación de su visa, tema que previamente había hecho público. Indicó que asistió confiando en la propuesta que, afirmó, le hizo su antecesor.
“Confié de buena fe en mi antecesor y tuve esa reunión de la cual se han difundido ciertos fragmentos”, expresó.
Ávila Olmeda sostuvo que el contenido del audio corresponde al contexto de ese encuentro y rechazó que durante la conversación existiera subordinación a autoridades extranjeras, entrega de información reservada o alguna acción que afectara los intereses de México.
Al referirse a la relación con Jaime Bonilla, recordó que durante el año pasado decidió dejar atrás las diferencias políticas y personales que mantenía con el exmandatario, circunstancia en la que, afirmó, éste le ofreció establecer contacto con autoridades estadounidenses para abordar el tema de su visa.
De acuerdo con la gobernadora, posteriormente descubrió que quienes participaron en la reunión no representaban oficialmente al gobierno de Estados Unidos.
“Es evidente que aquí nunca hubo intervención de agentes o enlaces con el gobierno de los Estados Unidos. El enviado de Jaime Bonilla hizo un montaje y fui víctima de una operación de engaño y de venganza política”, declaró.
Ávila Olmeda informó que el encuentro se llevó a cabo el 15 de diciembre del año pasado. Añadió que, al percatarse de que no existía documentación oficial que respaldara la reunión, canalizó a los supuestos representantes con un abogado para dar seguimiento al asunto, aunque, según afirmó, esas personas nunca volvieron a establecer comunicación con el representante legal.







