Las interrupciones e intermitencias en el servicio de energía eléctrica se han convertido en un problema para el sector restaurantero, señaló Rebeca Águila Santuario, presidenta de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) Tijuana.
Ante este panorama, la dirigente del organismo exigió respuestas y soluciones concretas para atender las afectaciones y brindar certidumbre a los establecimientos que se han visto perjudicados.

De acuerdo con una encuesta interna realizada recientemente por CANIRAC, el 95 % de los afiliados que respondieron reportó pérdidas en ventas durante agosto y septiembre. En conjunto, estas pérdidas superan el millón de pesos, sin incluir los daños en equipos ni las mermas de materia prima.
“Los cortes eléctricos y estos apagones dejaron de ser una molestia y se han convertido en un verdadero problema para nuestros negocios”, señaló, al destacar que los restaurantes continúan pagando el servicio y tienen derecho a exigir un suministro confiable.
Según expuso Águila Santuario, esperan que en los próximos días la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tenga un acercamiento con el Consejo Directivo de la Cámara, a fin de establecer un plan de trabajo con fechas, acciones y responsables. Asimismo, planteó la necesidad de habilitar un canal directo para reportar afectaciones y dar seguimiento a los casos.
La dirigente advirtió que los apagones comprometen la continuidad de los negocios, la conservación de alimentos y la atención a los comensales. Además, generan incertidumbre para los establecimientos que dependen de sus ventas diarias y enfrentan una presión económica difícil de sostener.
Finalmente, reiteró que esta situación debe atenderse a la brevedad, pues sus consecuencias no afectan únicamente a los propietarios de restaurantes, sino también a la ciudad. Destacó que la gastronomía es uno de los atractivos turísticos de Tijuana y que este tipo de problemas podría repercutir tanto en el sector como en la llegada de nuevas inversiones.
Por ello, CANIRAC Tijuana espera una respuesta positiva y propositiva que permita avanzar hacia soluciones concretas para el sector restaurantero.







