El análisis estima que el Mundial FIFA 2026 aportó 2 mil 543 millones de dólares a la economía mexicana, aunque el resultado fue 7% inferior a la proyección realizada antes del torneo.
El Mundial FIFA 2026 dejó en México un impacto económico estimado de 2 mil 543 millones de dólares, equivalente al 0.12% del Producto Interno Bruto (PIB), resultado impulsado por el consumo asociado al torneo y las inversiones en infraestructura, aunque por debajo de las proyecciones realizadas antes del evento.
Así lo señaló Daniel Zaga, economista en jefe de Deloitte Spanish Latin America, al presentar el estudio “¿Qué sucede después del Mundial? El impacto económico en los negocios”, el cual analiza los principales efectos económicos observados durante la justa deportiva y los cambios registrados respecto a las estimaciones elaboradas antes del inicio del torneo.
El especialista explicó que el análisis identificó la generación de 101 mil 255 empleos temporales, cifra 10% inferior a la prevista originalmente, además de estimar la llegada de 494 mil turistas motivados por el Mundial, de los cuales 296 mil fueron nacionales y 198 mil extranjeros.
“El Mundial 2026 demostró que el impacto va mucho más allá de la derrama económica; los precios dinámicos, los nuevos hábitos de consumo y el uso estratégico de datos redefinen la manera en que ciudades, empresas y marcas pueden aprovechar estos acontecimientos multitudinarios”, expresó.
Indicó que factores como el precio dinámico en la venta de boletos, el crecimiento del consumo de contenido mediante plataformas digitales y redes sociales, así como las activaciones comerciales paralelas a los partidos, modificaron la forma en que los aficionados vivieron el torneo y transformaron los patrones de consumo.
Daniel Zaga destacó que el estudio se concentró en los beneficios económicos derivados del consumo en sectores como gastronomía, comercio al por menor, alojamiento, transporte y entretenimiento, actividades que captaron una parte importante del gasto generado por los visitantes durante la competencia.
En ese sentido, abundó que el comportamiento de los distintos sectores fue desigual, ya que la gastronomía registró ventas por 584 millones de dólares, el comercio al por menor alcanzó 433 millones y fue el único rubro que superó las proyecciones iniciales.
Mientras que alojamiento sumó 328 millones, transporte 223 millones y entretenimiento 34 millones de dólares, lo que refleja cómo cambiaron los patrones de consumo durante el torneo, enfatizó el especialista de Deloitte.
Precisó que la Ciudad de México concentró el mayor impacto económico derivado del consumo con 548 millones de dólares, seguida por Jalisco con 290 millones y Nuevo León con 270 millones, mientras que el resto del país también registró beneficios asociados al consumo de la población.
Afirmó que los negocios con mejor ubicación, esquemas de tarifas flexibles y experiencias diferenciadas vinculadas al deporte fueron los que lograron aprovechar en mayor medida la demanda generada por el Mundial, al responder con mayor eficacia a las nuevas preferencias de los consumidores.
Finalmente, Daniel Zaga resaltó que los resultados muestran que los grandes eventos deportivos generan oportunidades económicas relevantes, aunque también evidencian la importancia de que empresas, ciudades y marcas adapten sus estrategias comerciales para responder a los cambios en los hábitos de consumo.







