La senadora con licencia y negó los hechos
Julieta Ramírez, senadora con licencia de Morena por Baja California y aspirante a la gubernatura del estado rumbo a 2027, estaría negociando con el Departamento de Justicia de Estados Unidos para convertirse en testigo colaborador.
De acuerdo con documentos revelados por N+ Focus, la senadora aparece como firmante de un proffer agreement (acuerdo de colaboración preliminar) con la oficina del condado de San Diego. En dicho papel, la funcionaría habría aceptado participar en una reunión de ofrecimiento de pruebas con la fiscalía federal estadounidense y agentes federales para determinar si puede proporcionar información confiable.
El texto señala: “La determinación de si recibiré o no algún beneficio quedará entera y exclusivamente a criterio de la fiscalía federal, previa entrega de mi información”.
Un proffer agreement es un contrato entre un fiscal y la parte investigada o un testigo que permite entregar información sobre un delito a cambio de que el Departamento de Justicia no utilice esa declaración directamente en su contra en un juicio.
En el acuerdo, la senadora con licencia se compromete a no cometer perjurio ni obstruir la justicia, según el medio antes mencionado.
La nota, firmada por los periodistas Alejandra Barriguete y Luis Villegas, no precisa por qué delito o delitos podría estar siendo investigada.
Julieta Ramírez reacciona a la revelación
La morenista Julieta Ramírez negó de manera indirecta el contenido del reportaje de N+ Focus a través de un mensaje en su cuenta de X, acompañado del famosos GIF de Michael Jackson comiendo palomitas:
“¡Semana nueva, mitote nuevo! No se pierdan el más reciente episodio de guerra sucia… cortesía del Canal de las estrellas”. La senadora con licencia cerró con la frase:“Sonrían, seguimos adelante”.
Su publicación, sin embargo, causó descontento entre los internautas, quienes comenzaron a cuestionarla ante dichas afirmaciones.
Ramírez y el tema de su visa estadounidense
En enero de este año, la senadora con licencia desmintió a través de redes sociales que el gobierno de Estados Unidos le hubiera retirado la visa, luego de que circularan versiones periodísticas sobre el tema. Durante un recorrido por el fraccionamiento Lomas de San Martín, en Tijuana, calificó los rumores como el inicio de la “temporada de zopilotes”.
En ese encuentro, el comunicador Ángel Peña la retó públicamente a viajar juntos a Disneylandia para comprobar que conservaba el documento migratorio. Ramírez interpretó el comentario como una broma y, ante la insistencia, optó por ignorarlo.
El episodio ocurrió meses después de que a otros actores políticos de Baja California les fuera revocado el visado. En mayo de 2025, la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda confirmó la cancelación de su propio permiso. Semanas antes había ocurrido lo mismo con su entonces esposo, Carlos Torres Torres.
Julieta Ramírez tiene una relación cercana con la gobernadora Marina del Pilar, de quien fue secretaria particular en el ayuntamiento de Mexicali antes de convertirse en legisladora federal. En julio pasado, la propia gobernadora reconoció haber intentado cooperar con el gobierno estadounidense en una investigación, meses después de que le retiraran la visa.
Ramírez pidió licencia en el Senado el 17 de junio de este año para competir por la candidatura de Morena a la gubernatura de Baja California. En un video difundido ese día, dijo: “Antes de iniciar esta nueva etapa, quiero agradecer el profundo honor de representar aquí a mi querido estado”.
Esa misma semana comenzaron a repartirse volantes en Tijuana con la intención de posicionarla frente a otros aspirantes. La senadora con licencia disputa actualmente la Coordinación de la Defensa de la Cuarta Transformación en el estado con Ismael Burgueño, expresidente municipal de Tijuana.
En julio pasado, el medio Pie de Nota reiteró que Ramírez no contaba con visa vigente, que enfrentaba una investigación abierta en Estados Unidos y que formaba parte de un grupo de morenistas que colaboran con autoridades estadounidenses. Chaparro citó entonces reportes del New York Times sobre políticos de Morena que cooperan con la DEA por sospechas de nexos con el crimen organizado.
Ramírez respondió entonces en una entrevista con Pedro Gamboa, en Milenio, que no colaboraba con Estados Unidos, que sí tenía visa vigente y que no tenía por qué mostrarla. Atribuyó los señalamientos a campañas mediáticas internas y externas contra su aspiración a la gubernatura.
Finalmente la funcionaria enseñó su visa en un acto público el pasado mes de agosto.







