El costo por mantener la gasolina y diésel barato será de menos de una décima del producto interno bruto, pero aumentará la presión sobre unas finanzas públicas que ya están apretadas, de acuerdo con especialistas.
El gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo dejará de recaudar 22 mil millones de pesos para frenar una alza en el precio de las gasolinas y diésel, que se han visto presionados por la guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, explicó Sergio Kurczyn, director de Estudios Económicos de Banamex.
“Estamos suponiendo que sube 12 dólares (el tonel de crudo), pero multiplicado nos da 22 mil millones de pesos que va a tener de déficit adicional el gobierno de México”, comentó.
El especialista consideró que las ganancias por exportaciones de petróleo no compensarán las pérdidas por IEPS, ya que por cada dólar que aumenten las gasolinas, el gobierno de México perderá mil 800 millones de pesos.
El costo por mantener la gasolina y diésel barato será de menos de una décima del producto interno bruto, pero aumentará la presión sobre unas finanzas públicas que ya están apretadas, expresó el economista.
“El gobierno de México no quiere que el aumento de los precios internacionales de las gasolinas se exprese en el precio de las gasolinas mexicanas, por lo tanto, no habrá aumentos más allá de lo que teníamos estimado de la gasolina mexicana”, consideró.
Para mantener los precios de los combustibles, el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo pactó con los gasolineros un acuerdo voluntario, que son menores los márgenes de ganancias, así como disminuir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), explicó el economista de Banamex.
La economía mexicana no tendrá afectaciones derivadas de la guerra de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, expresó Sergio Kurczyn.
“No vemos un impacto, más que en riesgos significativos, vemos prácticamente nulo y seguiremos pensando que la economía mexicana va a crecer 1.6 por ciento, igual que lo que veíamos antes”, destacó.
El economista pronosticó un impacto pequeño en la inflación a través de los fertilizantes, la turbosina y varios productos, que no estén subsidiados por el gobierno de México.
“Para la economía mexicana un precio alto de los petrolíferos es malo porque de petróleo y petrolíferos importamos más de lo que estamos exportando, además, México es un importador neto de energía en los últimos 7 años”, Kurczyn.
El especialista dijo que si se quiere que no suban los precios de las gasolinas, se tienen que subsidiar o disminuir el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para que no aumenten.
“Para que no suba la gasolina, el gobierno de México tendrá que meterle 5 mil millones de pesos en promedio anual por cada dólar que suba el precio del petróleo”, puntualizó.
México exporta 500 mil barriles de petróleo diario, cuando en el pasado se vendían más de un millón 500 mil toneles de crudo al mundo, dijo.
Por cada dólar de las exportaciones de crudo, el gobierno de México solo tendrá 3 mil millones de pesos adicionales, expresó.







