Según fuentes, el reclamo ocurre a finales de julio en Palacio Nacional, tras los datos del segundo trimestre con bajas en gasolina y diésel y mayor dependencia de compras externas
La presidenta Claudia Sheinbaum, quien durante meses había promovido el avance de México hacia la “soberanía energética” mediante un mayor volumen de producción nacional de combustibles, arremetió este verano contra altos funcionarios debido a la caída en la producción de la petrolera estatal Pemex, informaron fuentes a Reuters.
En una reunión celebrada a finales de julio en Palacio Nacional, Sheinbaum increpó airadamente a sus principales funcionarios de los sectores energético y de finanzas. Por aquel entonces, los datos del segundo trimestre revelaban un descenso en la producción de gasolina y diésel de Pemex. El país dependía cada vez más de costosas importaciones, a pesar de las afirmaciones de la mandataria de que México había alcanzado la autosuficiencia en diésel y estaba cerca de lograrla en gasolina.
En los últimos años, el gobierno de México inyectó miles de millones de dólares en Pemex mediante apoyo para la deuda, exenciones fiscales y financiación destinada a ayudar a la empresa a pagar a sus proveedores. El gobierno apostaba a que la compañía aumentaría la producción de petróleo y combustibles; sin embargo, la producción se ha estancado mientras persistían los problemas operativos.
Sheinbaum se sintió engañada, de acuerdo con cuatro fuentes conocedoras de la reunión. Dichas fuentes señalaron que también cuestionó duramente a sus altos funcionarios sobre los 12 accidentes ocurridos este año en refinerías de Pemex, los cuales dejaron un saldo de seis muertos y diez heridos. Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato debido a la naturaleza delicada de la reunión.
Sheinbaum insta a director de Pemex a ‘poner orden’
La presidenta se mostró especialmente crítica con la secretaria de Energía, Luz Elena González, y con el director de Pemex, Juan Carlos Carpio —quien asumió el cargo en mayo—, señalaron dos de las fuentes. Indicaron que ella les recriminó la mala imagen generada por los accidentes y ordenó a González que “pusiera orden”.
Un portavoz de Sheinbaum afirmó que la presidenta se reúne con frecuencia con representantes del sector energético, pero no ofreció más detalles. Ni Pemex, ni la Secretaría de Energía, ni la Secretaría de Hacienda respondieron a las solicitudes de comentarios.
El segundo trimestre supuso un importante revés para Pemex, al aumentar considerablemente la dependencia de México respecto al suministro de combustible extranjero.
La producción de diésel de Pemex cayó un 11% y la de gasolina descendió un 13% con respecto al trimestre anterior; por el contrario, las importaciones de diésel se dispararon un 134% y las de gasolina aumentaron un 45%.
Los elevados precios del combustible durante el conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán incrementaron el costo de las importaciones, procedentes en gran medida de refinerías estadounidenses. En términos de valor, las importaciones de gasolina crecieron un 122%, alcanzando los 4,550 millones de dólares, mientras que las de diésel se elevaron un 273%, situándose en 1,510 millones de dólares respecto al primer trimestre.
Refinerías necesitan fondos para mantenimiento
Dos días después de la tensa reunión con la presidenta, González se reunió con directivos de Pemex para buscar formas de apuntalar la producción de combustibles, según señalaron dos de las cuatro fuentes.
Los directivos de Pemex acordaron realizar revisiones semanales del desempeño de las refinerías e instar a los gerentes de las plantas a mejorar los resultados.
Las nuevas medidas no lograron revertir el deterioro del sistema de refinación, afirmaron seis fuentes consultadas por Reuters, incluidas las cuatro que conocían los detalles de la reunión de julio con Sheinbaum.
Estas fuentes identificaron diversos problemas estructurales, tales como la interferencia política en decisiones operativas, el debilitamiento de los protocolos de seguridad, la falta de capacitación adecuada del personal, la escasez de equipos y repuestos, y prácticas de mantenimiento inconsistentes.
“Los trabajadores de Pemex dicen: ‘¿Cómo esperan que operemos si no nos dan dinero para mantenimiento?’”, comentó Ramsés Pech, analista y consultor del sector energético. “El principal problema de la empresa es el mantenimiento”.







