El indicador general en la primera quincena de marzo llega a 4.63% anual; la inflación en frutas y verduras tiene la tasa más alta desde la primera mitad de junio de 2024.
La inflación general en la primera quincena de marzo avanzó a 4.63%, la tasa anual más alta desde el 4.83% de la segunda mitad de octubre de 2024, según datos de Inegi.
El indicador fue impactado por su componente no subyacente, que incluye a bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, como los agropecuarios o los energéticos, y cuyo incremento fue de 5.18%, la tasa más elevada desde el 5.25% de la primera quincena de junio de 2025.
Al interior destacó el rubro de frutas y verduras, cuyos precios se dispararon 23.91%, la tasa más alta desde el 25.69% de la primera quincena de junio de 2024.
La inflación subyacente, aquella que es más útil para observar la trayectoria de los precios porque elimina bienes y servicios volátiles, se ubicó en 4.46%, e hiló tres periodos con desaceleraciones.
Al interior de la subyacente, la inflación de las mercancías fue de 4.43%, con lo que sumó también tres periodos con moderaciones a tasa anual.
Mientras que la inflación de los servicios creció a 4.49%.
Respecto a la quincena previa, los precios aumentaron 0.62%, el dato más alto desde el 0.71% de la primera quincena de julio de 2024.
Al interior, la inflación subyacente avanzó a 0.22% desde el 0.17% del periodo previo, mientras que la no subyacente se ubicó en 1.96%, la más elevada desde el 2.32% de la primera quincena de julio de 2024.
Banco de México debería cambiar su postura y discurso hacia uno restrictivo, manteniendo la tasa de interés sin cambios, consideró el grupo financiero Base en un análisis tras la publicación de los datos del Inegi.
Afirmó que se han materializado riesgos al alza para la inflación, que podría seguir subiendo si la guerra en Irán y la inseguridad pública en México continúan.
“De no haber un cambio en su postura, el Banco de México podría sufrir una pérdida de credibilidad y generar desconfianza en el manejo de la política monetaria y compromiso de llevar la inflación al 3%”, aseveró.
La meta de inflación de Banxico es de 3%, con un margen de tolerancia de un punto porcentual hacia arriba y hacia abajo.
En su más reciente anuncio de política monetaria, la entidad ajustó al alza sus previsiones trimestrales para la subyacente y no subyacente, por lo que aplazó el periodo en el que espera que la inflación general converja a su objetivo, al pasar del tercer trimestre de este año al segundo de 2027.
El jueves el banco central tiene programado su próximo anuncio de política monetaria.
El grupo financiero Banamex indicó en un reporte que dadas las cifras de hoy, Banxico se vería obligado a mantener la pausa en los movimientos de su tasa de interés de referencia, ante riesgos de que se desanclen sus expectativas de inflación, a pesar de que la subyacente se ubicó en línea con lo esperado.
Mantuvo su estimación para la inflación general y subyacente en 4.3% ambas al cierre del año, pero agregó que el sorpresivo dato de hoy sesga significativamente los riesgos al alza.
“Con presiones al alza derivadas de aranceles que se empiezan a manifestar, aumentos acumulados
en costos laborales e incrementos en precios internacionales de energéticos, compensadas parcialmente por un tipo de cambio apreciado respecto al año pasado y un crecimiento económico que se mantendrá moderado”, manifestó.
Banamex recordó que desde enero se comenzó a observar un repunte de la inflación a tasa anual, consecuencia en parte de los efectos directos de los incrementos a impuestos que afectaron a las mercancías alimenticias, mientras que para las mercancías no alimenticias (genéricos relacionados con vestido, calzado y autos eléctricos, en particular), los efectos de los aranceles que entraron en vigor a inicio de año se manifestarán de forma gradual a lo largo del año.
Añadió que esas presiones al alza se verán contrarrestadas parcialmente por la apreciación del tipo de cambio respecto al año pasado, la baja inflación de precios al productor y un crecimiento económico modesto.
Apuntó que por el lado de los servicios, la inflación anual aún está muy por arriba de su promedio histórico por presiones acumuladas de costos, como las provenientes de alzas salariales, que permanecerán elevadas, a lo que se agrega el choque en el verano por el mundial de futbol, así como posibles efectos de segundo orden derivados de los mayores precios de energéticos.
Lo anterior se vería mitigado por una creación de empleos que se mantendrá modesta.







