El presidente de Estados Unidos confirmó que su administración está negociando con las autoridades de la dictadura comunista.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su administración está en negociaciones con las autoridades de la dictadura cubana y sugirió que las conversaciones podrían culminar con “una toma amistosa y controlada” de Cuba.
“El Gobierno cubano está hablando con nosotros. Están en grandes problemas, no tienen dinero, no tienen nada, pero están hablando con nosotros ahora. Quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba. Podríamos muy bien terminar teniendo una toma de control amistosa de Cuba. Después de muchos, muchos años, hemos tenido muchos años de lidiar con Cuba, vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas”, dijo a los periodistas antes de salir de la Casa Blanca.
En el marco de la tensión entre EEUU y Cuba, ayer trascendió que el equipo del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con el nieto del ex dictador cubano, Raúl Castro, para hablar del posible alivio de sanciones a la isla, durante la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) celebrada esta semana.
Las declaraciones de Trump ocurren mientra Cuba y EEUU abordan con calma el incidente mortal de una embarcación ocurrido esta semana.
Las autoridades cubanas calificaron a los hombres como “terroristas” y afirmaron que el grupo había planeado y entrenado en territorio estadounidense con el objetivo de ejecutar un ataque contra la isla. El viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossio destacó que las autoridades estadounidenses han mostrado disposición para esclarecer los hechos, pese a la tradicional retórica confrontativa de La Habana.
Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio, conocido por su postura crítica hacia el régimen cubano durante su etapa en el Senado, declaró que Estados Unidos investigará el incidente antes de tomar cualquier medida.
El episodio ocurre en un contexto de máxima fragilidad en las relaciones bilaterales. La administración de Donald Trump ha reforzado el bloqueo económico y restringido el suministro de combustible a la isla. Tras la ruptura con el presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump insinuó públicamente la posibilidad de una intervención directa, llegando a referirse a una “toma amistosa” de Cuba.
La historia de incursiones armadas y actos violentos organizados desde Florida es extensa. El asalto de Bahía de Cochinos en 1961 y la voladura de un avión cubano en 1976, atribuida a Luis Posada Carriles, alimentan la percepción de La Habana sobre una amenaza persistente. Posada Carriles, fallecido en 2018, continúa siendo considerado un luchador por la libertad por parte de exiliados cubanos en Miami, mientras que tanto el gobierno cubano como el FBI lo catalogaron como terrorista.






