De acuerdo con el Código Penal del Estado de San Luis Potosí, la pena por violencia intrafamiliar va de uno a siete años de prisión, además de una multa de 14 mil a 70 mil pesos.
La tarde de este sábado 11 de abril Alberto “N”, “El Patrón”, recuperó su libertad tras la conclusión de una audiencia ante un Juez de Control y pagar un millón de pesos, luego de ser señalado por presunta agresión en contra de su pareja sentimental en el estado de San Luis Potosí.
Pese a que los fiscales potosinos lograron la vinculación a proceso del ex luchador profesional Alberto Del Río “El Patrón”, la defensa logró un acuerdo reparatorio de un millón de pesos para la víctima y la suspensión provisional del proceso.
En la audiencia llevada a cabo en el Centro de Justicia Integral en el penal de La Pila donde estaba recluido “El Patrón” desde el miércoles pasado, el juez de la causa determinó que el delito de violencia familiar por el que se le imputa tenía la agravante de ser reiterado y se persigue de oficio, por lo que no cupo el perdón otorgado por la víctima y lo vínculó a proceso.
Sin embargo, Alberto del Río “El Patrón” saldrá este mismo sábado de prisión luego que el acusado reconoció el delito que puede alcanzar una pena de uno a siete años de prisión y manifestó arrepentimiento, por lo que el juez de Control determinó la suspensión condicional del proceso, siempre y cuando el acusado pague a la víctima la reparación del daño calculado en un millón de pesos, además de asistir a terapias de rehabilitación para personas agresoras y a no tener contacto con la víctima.

Tras la integración de la carpeta de investigación, la Fiscalía General del Estado de San Luis Potosí admitió que existen elementos que podrían constituir este crimen, por lo que en su momento las indagatorias siguieron adelante.
Y es que la violencia intrafamiliar y sus distintos agravantes es uno de los crímenes que se penan con más severidad en la entidad potosina. De hecho, apenas hace un par de años, el congreso local determinó endurecer las penas.
Aunque la pena máxima por este delito es de siete años de reclusión, esta pena puede incrementarse sustancialmente dependiendo de una serie de agravantes, con lo cual puede incluso duplicarse.







