El cierre repentino de la Cantina Los Remedios, uno de los establecimientos tradicionales de Tijuana, ha dejado a decenas de trabajadores sin liquidación y sin una respuesta clara por parte de sus propietarios. La situación mantiene en la incertidumbre a 32 familias que dependían directamente de la operación del negocio.
La tarde de este miércoles, empleados del lugar se manifestaron al exterior del inmueble para exigir el pago de las prestaciones que les corresponden por ley, luego de que el establecimiento cerrara sin previo aviso.
De acuerdo con los trabajadores, la suspensión de actividades ocurrió de manera abrupta y sin comunicación formal, lo que agravó el impacto económico para quienes laboraban en el sitio.
Carlos Contreras, secretario general del Sindicato de Gastronómicos en Tijuana, informó que los responsables del negocio abandonaron el establecimiento sin ofrecer explicación alguna ni establecer un canal de diálogo con el personal.
Señaló que entre los afectados hay trabajadores con trayectorias laborales de largo plazo, incluyendo casos de hasta 28 años de servicio, además de empleados indirectos cuya fuente de ingresos también se vio interrumpida.
En contraste, un representante legal relacionado con el inmueble indicó que el interés de los propietarios se limita a la recuperación y uso del edificio, deslindándose de cualquier responsabilidad sobre bienes de terceros que permanecen en el lugar.
“No tenemos mayor interés que la recuperación y disfrute en el uso y goce del inmueble”, expresó.
Desde la perspectiva de los trabajadores, el cierre fue el desenlace de una serie de irregularidades acumuladas. Nayeli, quien se desempeñó como cajera durante nueve años, señaló que antes del cierre ya existían incumplimientos laborales, como la falta de pago de vacaciones, la ausencia de reparto de utilidades y percepciones salariales que consideró insuficientes.
El abogado que acompaña el caso explicó que hasta el momento se han llevado a cabo tres audiencias laborales; sin embargo, los representantes de la empresa no han presentado ninguna propuesta concreta para resolver la situación.
Mientras tanto, los trabajadores continúan a la espera de una respuesta que les permita acceder a su liquidación y cerrar un ciclo laboral que, para muchos, representó décadas de trabajo en uno de los espacios más emblemáticos de la vida social tijuanense.






