La presidenta enfrenta creciente presión por las exigencias de Estados Unidos y una operación encubierta de la CIA en México.
Con información de INFOBAE
La semana pasada trascendió que dos funcionarios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) murieron en un accidente automovilístico en el norte de México mientras participaban en una operación antidrogas clandestina. Ninguno contaba con acreditación para actuar en territorio nacional: uno viajaba con pasaporte diplomático y el otro había ingresado al país como turista.
La ley mexicana es clara, los agentes extranjeros tienen prohibido expresamente participar en operaciones dentro del país. A pesar de ello, el gobierno de Chihuahua, encabezado por la panista Maru Campos, coordinó directamente con la CIA sin notificar a la Cancillería, violando la Ley de Seguridad Nacional.
También reporta que el fiscal general de Chihuahua —quien había confirmado que la presidenta Sheinbaum desconocía la presencia de los estadounidenses en el convoy— renunció el lunes por la noche.
Malestar creciente en casa
Mientras las exigencias de Washington no cesan, dentro del movimiento gobernante crece una incomodidad que por ahora se expresa en privado. Figuras cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador cuestionan el rumbo: ¿por qué alinearse con la política comercial de Trump frente a China en lugar de diversificar alianzas? ¿Por qué ceder en la relación con Cuba, históricamente protegida por la diplomacia mexicana?
El contexto, sin embargo, no es menor. México negocia con un presidente que ha puesto en jaque las reglas del orden internacional: impuso aranceles generalizados a aliados históricos, amenazó con intervenciones militares en países soberanos y protagonizó una escalada con Irán que le costó la renuncia de su propio secretario de Defensa. Una Casa Blanca que no logra mantener cohesión interna difícilmente ofrece certezas a sus vecinos.
En ese tablero, los márgenes de maniobra de Sheinbaum son estrechos. Sus asesores defienden cada concesión como un escudo: evitar una intervención militar unilateral en territorio mexicano y proteger el acceso al T-MEC, cuya renegociación está abierta y podría usarse como palanca de presión indefinidamente.
“No estoy de acuerdo con casi nada de lo que ha hecho”, reconoció el excanciller Jorge Castañeda. “Pero no sé qué podría haber hecho de otra manera”.
Una presidenta que no para: el ritmo de trabajo que el WSJ interpreta como desgaste
El Wall Street Journal publicó un retrato que, curiosamente, dice más sobre la exigencia del cargo que sobre cualquier debilidad: personas cercanas a Sheinbaum describen a una presidenta que duerme apenas cuatro horas por noche, que llega a reuniones de seguridad a las 6 de la mañana impecablemente vestida y no para hasta la madrugada. Para el diario estadounidense eso es “agotamiento”. Para cualquier observador con los pies en la tierra, es simplemente el ritmo de alguien que trabaja como pocas.
Lo que sí es innegable es la complejidad del escenario que administra: fuerzas armadas enfrentando cárteles con capacidad de movilizar miles de sicarios, una economía presionada por la incertidumbre del T-MEC y una relación bilateral estructuralmente desigual, donde México debe responder a las decisiones de una Casa Blanca impredecible sin perder el hilo de su propio proyecto de gobierno.
Los puntos que resalta The Wall Street Journal
Desde que ambos gobiernos asumieron funciones, México ha adoptado una serie de medidas de alto impacto en materia de seguridad y política exterior. El Wall Street Journal las lee como concesiones en cadena; el gobierno mexicano las ve como decisiones soberanas dentro de una estrategia calculada.
- Despliegue de la Guardia Nacional en la frontera norte para frenar la migración irregular y el tráfico de drogas.
- Extradición de 29 jefes de cárteles a Estados Unidos, una medida que algunos expertos legales consideraron al límite de la constitucionalidad mexicana.
- Interrupción de envíos de petróleo a Cuba, en un giro que tensó la tradicional política exterior mexicana de no intervención y solidaridad con la isla.
- Aranceles del 50% a productos chinos, adoptados cuando países como Canadá optaron por negociar acuerdos comerciales propios con Beijing en lugar de alinearse con Washington.
El capítulo más costoso llegó en febrero, cuando fuerzas de élite mexicanas —con apoyo de inteligencia estadounidense— abatieron a Nemesio “El Mencho” Oseguera, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación. La respuesta del cártel dejó casi 30 soldados mexicanos muertos. Días después, Trump publicó en redes sociales exigiendo que México “intensificara sus esfuerzos”. Sin una sola palabra sobre el costo humano que México acababa de pagar.







