El exfuncionario negó las acusaciones de ‘moches’ y aseguró que no ha recibido notificación de ninguna queja en su contra. Aclaró que la denuncia contra Sady Loaiza Escalona fue formalizada desde su propia dirección y que el Órgano Interno de Control se encarga de la investigación.
Con información de Aristegui Noticias
El extitular de la Dirección General de Materiales Educativos (DGME), Marx Arriaga Navarro, rechazó las acusaciones publicadas por el diario El Universal sobre una presunta queja presentada en su contra ante el Órgano Interno de Control (OIC) de la Secretaría de Educación Pública (SEP), en la que se le señala por supuestos “moches y maltratos”.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, Arriaga aseguró que no ha recibido notificación oficial alguna sobre una denuncia en su contra. “No he recibido ninguna notificación del órgano interno de que hay una queja sobre mí”, afirmó.
Sobre la información difundida, sostuvo que desconoce el contenido del documento, al tiempo que señaló que existen mecanismos institucionales para deslindar responsabilidades en caso de que se presenten pruebas.
Respecto a la versión que indica que Sady Arturo Loaiza Escalona, director de Desarrollo e Innovación de Materiales Educativos, habría solicitado depósitos con su anuencia, Arriaga afirmó que la denuncia en cuestión fue formalizada desde la propia dirección que encabezaba. “Esa denuncia la presenté yo, digamos, como funcionario, y se está investigando en el órgano interno de control”, declaró. Añadió que, conforme al reglamento, las quejas deben canalizarse a través de la dirección correspondiente para su formalización ante el OIC.
Al referirse al contenido de la denuncia, indicó que no existe evidencia que lo involucre directamente. “En ningún momento, no hay una evidencia que diga que yo di esa indicación”, puntualizó. Señaló además que corresponde a las instancias competentes determinar responsabilidades: “Yo no soy ni policía ni soy juez ni soy nada”.
Arriaga explicó que la denuncia fue presentada por un trabajador de la dirección y que, con base en las evidencias aportadas, dio vista al Órgano Interno de Control, instancia que actualmente realiza las diligencias correspondientes. “El órgano interno de control ahora está citando a todos para que ratifiquen lo que ahí colocaron, y entonces hay que esperar a que ese proceso se termine”, indicó.
Cuestionado sobre si existían indicios de que Loaiza Escalona hubiera solicitado depósitos, respondió que “hay evidencias de que su relación con los trabajadores no era la más sana”, aunque evitó abundar debido a que la investigación se encuentra en curso.
Sostuvo que, con base en la información recibida, existen elementos que deben ser revisados por la autoridad competente. “Yo creo que hay evidencias para investigar”, afirmó, y explicó que por esa razón se entregaron los elementos al Órgano Interno de Control para que iniciara el procedimiento correspondiente y, en su caso, determine si procede fincar responsabilidades administrativas o dar vista al Ministerio Público.
En cuanto a los señalamientos de que habría autorizado o tolerado solicitudes de dinero, Arriaga lo negó categóricamente. “Es mentira (…) en mi vida he pedido a un trabajador un solo centavo, ni moches ni nada”, afirmó. También sostuvo que durante su gestión presentó denuncias ante el Órgano Interno de Control contra empresarios del sector educativo que, según dijo, intentaron sobornarlo para que sus productos fueran adquiridos por la institución. “Han sido millones de pesos los que ofrecieron esta dirección a mí, para que yo permitiera esos contratos”, aseguró.
Sin mencionar nombres específicos, indicó que denunció a una organización que comercializaba materiales educativos y que buscaba que promoviera la adquisición de sus productos por parte de gobiernos estatales. “Está en el órgano interno”, señaló sobre ese expediente.
El exfuncionario afirmó que durante su trayectoria no ha tomado recursos públicos de manera indebida y sostuvo que los recorridos que realizó por el país para impartir seminarios y talleres con docentes se efectuaron sin viáticos. “Yo no he agarrado un solo centavo de manera turbia, ni uno”, expresó.
Asimismo, aseguró que durante su gestión no se asignaron recursos a determinadas editoriales privadas. “En esta gestión no le dimos un solo centavo, esa es una medalla que me llevo”, declaró, al sostener que su administración buscó modificar prácticas que, dijo, provenían de etapas anteriores.
Señaló que será el Órgano Interno de Control el que determine si existen responsabilidades administrativas o, en su caso, si corresponde dar vista al Ministerio Público. Mientras tanto, pidió esperar a que concluya el proceso en curso.
Espera notificación para entregar el cargo
Sobre su situación, tras el nombramiento de Nadia López en su cargo, reconoció con ironía que se asume como exfuncionario, aunque dijo que hasta el momento no ha recibido una notificación formal sobre su salida. ” Todavía no recibo ninguna notificación más que lo que veo en redes sociales. Estoy esperándola para iniciar los procesos de entrega-recepción”.
Arriaga rechazó los cuestionamientos sobre la elaboración de los nuevos libros de texto gratuitos y afirmó que se apegaron al marco normativo. Al explicar el modelo de la llamada Nueva Escuela Mexicana, indicó que a diferencia de la educación tradicional, centrada en la memorización y los exámenes, este enfoque busca poner “los contenidos, la ciencia y la tecnología, al servicio de la comunidad para resolver problemas sociales”. En ese sentido, afirmó que “la nueva escuela mexicana gira alrededor de las injusticias que hay en los territorios”.
Foto: Cuartoscuro
Respecto a la información publicada por Proceso sobre los oficios internos que habrían derivado en su salida por negarse a eliminar contenidos de los libros, afirmó que “esos oficios existieron”. Aseguró que tales solicitudes eran contradictorias con lo determinado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en torno a la pertinencia de los libros conforme al modelo educativo.
De acuerdo con su versión, desde la Subsecretaría de Educación Básica se pidió retirar 192 contenidos, incluidos temas como la matanza estudiantil de 1968, la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y la llamada guerra sucia. Sostuvo que modificar los materiales implicaría reformar previamente la Ley General de Educación y el plan de estudios mediante consultas amplias.
Han dado a Sheinbaum “información errónea”
En torno a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum en torno a la supuesta falta de contenidos sobre mujeres en la historia, Arriaga consideró que se trató de información incorrecta. “Es una información que se sube desde la institución y que es una información errónea que le han dado a nuestra presidenta”, señaló. Afirmó que la temática ya está incluida en los libros: “El tema de las mujeres en la historia está consignado en los libros de texto”.
Indicó que no existe documento alguno donde se haya instruido formalmente incorporar ese contenido, y contrastó esa ausencia con los oficios que, según dijo, sí pedían eliminar temas de memoria histórica.
El exfuncionario sostuvo que detrás de los intentos de modificación existe la intención de revertir el modelo educativo y reabrir espacios a editoriales privadas y actores empresariales. Mencionó a compañías como Santillana, Trillas, SM y Castillo, así como a organismos y empresas vinculadas al sector.
En particular, cuestionó la participación del empresario Ricardo Salinas Pliego en el ámbito educativo. Afirmó que “ha sido no sólo de manera simbólica, sino también en cuestión económica, uno de los empresarios de la educación”, al referirse a contratos, fundaciones y vínculos editoriales.
Relación con AMLO y Gutiérrez Müller
Ante el señalamiento de que su permanencia en el cargo estaría vinculada a su cercanía con la doctora Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Arriaga destacó su trayectoria académica y profesional. Señaló que es maestro desde 2002, integrante del Sistema Nacional de Investigadores desde 2010, y que cuenta con formación de licenciatura, maestría y doctorado, además de reconocimientos nacionales e internacionales. Subrayó que su trabajo en el diseño de materiales educativos y su labor académica respaldan su desempeño en la función pública.
Sobre la relación con López Obrador y Gutiérrez Müller, afirmó: “si la pregunta es, ¿admiras al compañero Andrés Manuel López Obrador y a la compañera Beatriz Gutiérrez Müller? Sí, los admiro profundamente”. Más adelante precisó que ambos confiaron en él para encabezar el tránsito “del modelo educativo neoliberal hacia el humanismo mexicano”, y que entregó al entonces mandatario un plan de estudios de corte humanista, sociocultural y sociocrítico, así como 107 libros elaborados con la participación de la base magisterial.
Respecto a si ha conversado recientemente con López Obrador o Gutiérrez Müller sobre la situación actual, aclaró que la relación no es cercana en términos personales: “No es que desayune con los compañeros”. Añadió que recibió un encargo sustentado en la confianza y que su labor ha sido cumplirlo.
Anuncia regreso a las aulas
Sobre su futuro inmediato, indicó que regresará a las aulas en Ciudad Juárez. “Yo ni quiero embajadas, ni quiero nada. Yo quiero aportar a la gran transformación desde mis trincheras”, expresó. Aseguró que su paso por la función pública no obedeció a la búsqueda de un puesto ni a intereses económicos y reiteró su intención de formar estudiantes con conciencia crítica.
En cuanto a su situación administrativa, señaló que se considera exfuncionario, aunque permanece en la oficina en espera de un oficio formal. Explicó que su permanencia tiene un carácter simbólico para visibilizar lo que, a su juicio, son prácticas burocráticas que afectan al magisterio. Indicó que ha esperado durante horas la notificación oficial y que la institución “lo regatea”, situación que comparó con las dificultades que enfrentan docentes al realizar trámites laborales.
Arriaga afirmó que el derecho le permitiría recibir una liquidación, pero sostuvo que no está esperando compensación alguna. Señaló que su acción busca evidenciar la necesidad de “refundar” la institución educativa y advirtió que, de no haber cambios estructurales, persistirán prácticas heredadas de administraciones anteriores.
Tras más de 90 horas en espera del documento formal, reconoció que la situación también impacta a su universidad y a sus colegas académicos. Sin embargo, insistió en que lo que está en juego es el modelo educativo del país y no diferencias personales entre funcionarios. “Lo que estamos luchando es por la educación, por el modelo educativo, es una discusión pedagógica, no laboral”, concluyó.







