Carlos Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Avila Olmeda, emitió este miércoles un posicionamiento público luego de que en días recientes se diera a conocer que está vinculado a una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) por presuntos delitos como lavado de dinero, narcotráfico y tráfico de armas.
En su mensaje, Torres rechazó la imagen que, dijo, se ha construido sobre su persona en plataformas digitales, y afirmó que no corresponde a la realidad.
“No soy el criminal que algunos han construido en redes. Soy Carlos Torres, una persona común”, expresó al inicio de su declaración.
Señaló que en los últimos días se han difundido diversos señalamientos en su contra, algunos de carácter grave, otros basados en suposiciones o rumores, los cuales —afirmó— se han replicado sin que exista una acusación directa o identificable.
Aclaró que su intención no es confrontar a las redes sociales ni entrar en debates públicos, sino asumir una postura directa frente a lo que se ha dicho.
Torres sostuvo que no responderá “punto por punto” a las versiones que circulan, al considerar que hacerlo únicamente alimentaría el morbo.
En cambio, afirmó que su responsabilidad es “dar la cara” y permitir que las instituciones actúen conforme a la ley. “Si hay una investigación, que se investigue. Si hay pruebas, que se presenten. Así es como funciona la justicia”, declaró.
En ese contexto, subrayó que no se considera por encima de la ley y aseguró que no se ocultará. Manifestó su disposición a colaborar con cualquier requerimiento de las autoridades, señalando que lo hará “con respeto y con calma”, al tiempo que dijo confiar en que los hechos se esclarecen cuando se les permite hacerlo dentro de los cauces legales.
Durante su mensaje, Torres también se refirió al impacto personal que, afirmó, generan este tipo de acusaciones públicas.
Dijo que ser señalado sin haber sido escuchado es una experiencia profundamente desestabilizadora y expresó que no se la desea a nadie, particularmente cuando se origina a partir de denuncias anónimas.
Sobre el origen de dichas acusaciones, señaló no tener certeza, aunque mencionó que ocurren en un contexto previo a procesos electorales.
Finalmente, agradeció a las personas que, dijo, lo conocen y han decidido no dejarse arrastrar por el escándalo, y a quienes no lo conocen les pidió no fe, sino tiempo. Reiteró su convicción de que las acusaciones son falsas y concluyó señalando que “la verdad no necesita gritos, necesita pruebas”, asegurando que, a su juicio, éstas terminarán por aclarar la situación.






