Al presidente, Andrés Manuel López Obrador, no le molestaría ir al infierno… o al menos eso dijo durante la conferencia mañanera, al mencionar que el fin de semana, durante las fiestas patrias, hubo una campaña de desinformación sobre su estado de salud.
Señaló que muchas personas dijeron que se encontraba en mal estado, que estaba a punto de irse al otro mundo y otros aseguraron que ya se iría al infierno, por lo que respondió con ironía que a veces le gustaría irse al infierno “nada más para ver cuántos santurrones están ahí”.
“Tienen campañas en contra de nosotros. Todo el fin de semana una campaña acerca de que estaba yo enfermo, de que ya estaba yo a punto de irme al otro mundo, y algunos decían: ‘Al infierno’. Y yo a veces digo: Nada más por eso me gustaría ir al infierno, para ver cuántos de estos me encuentro por allá, de estos santurrones, hipócritas, nada más por eso me gustaría ir allá.
“Bueno, entonces estuvieron todo el fin de semana que ya estaba yo muy mal. Pues ya saben que estoy chocheando. Nunca he negado, yo creo que yo fui el primero en decirlo que era yo el presidente constitucional, el primer presidente electo legítimamente, legalmente, de más edad en toda la historia del país”.
Sobre las críticas, el presidente mencionó que se encuentra bien y de buenas, pese a que en redes sociales surgieron rumores sobre problemas en su salud.
El presidente también cuestionó dónde está el humanismo, pues no debe desearse la muerte a nadie. Y dijo que el sentido de humanidad se “eclipsó” con el fanatismo y el odio.
Aún así, dijo que es muchísimo más la gente fraterna y solidaria, y pidió tener compasión y solidaridad.






